Mis expectativas


¡Hola! Mi nombre es Mariano Gracia. 

Soy profesor del Cuerpo de Profesores de Música y Artes Escénicas, funcionario de carrera desde 2007. profesor titular de Interpretación. Trabajo dentro de la Enseñanza Superior no universitaria, en Enseñanzas Artísticas. Mis alumnos habituales son aspirantes a actores que quieren desempeñarse en el campo de la Interpretación en el Teatro de Texto. 

Me ha llevado a matricularme en este curso la observación de que entre el alumnado no siempre se percibe como objetiva la evaluación, tanto si nos referimos a la evaluación formativa como a la sumativa. Incluso me da la impresión de que los mismos profesores no acabamos de saber aplicar sin subjetividad unos criterios en gran parte objetivos, pero que no reflejan el éxito o fracaso pedagógico en la aplicación práctica del temario. Esto se traduce en más reclamaciones de las que serían deseables en cuanto a la evaluación formativa, y en frecuentes divergencias entre profesor y alumno en cuanto a la evaluación sumativa. El hecho de que los contenidos que trabajamos sean artísticos parece ayudar a esta confusión, que llega en casos especiales a cuestionar la competencia pedagógica del docente.

Personalmente, siento que una actualización de los procesos de evaluación podría hacer mejorar dos cuestiones fundamentales:

1.- La competencia docente en el desempeño de las obligaciones calificadoras. Creo que es necesaria una adquisición de competencias en este campo que posibiliten un marco de trabajo más objetivo, en el que se minimice el criterio del "gusto" del profesor, de modo que la consecución de los objetivos de una asignatura por parte del alumno no se valore de un modo general, según lo que, a la larga, acaba siendo un criterio personal del profesor. 

2.- La evolución del aprendizaje del alumno. Pienso que la objetivización de los procesos de evaluación llevaría consigo un aumento de la consideración de la competencia del profesor por parte del alumno. De igual modo, el hecho de que los procesos de evaluación sean transversales durante todo el trayecto de una asignatura contribuiría sin duda a que el alumno se responsabilizase personalmente de su propia mejora competencial, en mayor grado que actualmente.

Por lo tanto, lo que me propongo en este curso es adquirir una metodología de evaluación que desplace la aplicación de los criterios de evaluación en una asignatura concreta desde la subjetividad del profesor a la objetividad de unas marcas conocidas por todos desde un primer momento. También le doy mucha importancia a cómo liderar esta evaluación durante todo el proceso de una asignatura.


En mi opinión hay dos dificultades fundamentales en la evaluación del aprendizaje de cualquier disciplina artística:

1.- Por un lado, la definición del grado de consecución de las competencias adquiridas en cuanto a los contenidos trabajados no puede basar la definición de los mismos en el criterio personal del "maestro". Pongamos un ejemplo, aunque pueda resultar elemental. Pensemos que estamos trabajando sobre la organicidad actoralEs cierto que nunca es tan claro como en el vídeo siguiente que un actor no ha conseguido un grado de credibilidad suficiente, pero sin unas marcas específicas sobre las competencias que el alumno tiene que conseguir, todo remite al contenido subjetivo que el docente dé al concepto de qué es orgánico y qué no lo es.


 2.- Por otro lado, la valoración artística no debe imponer el gusto del docente, de modo que el proceso de enseñanza/aprendizaje supere los márgenes de una adquisición de competencias, técnicas al fin y al cabo. Es necesario potenciar la creatividad del alumno, y su desarrollo como artista dentro de la sociedad en que se inserta y a la que volcará su libertad como artista e intérprete. Pero... ¿cómo convencer al alumno de esto sin unos marbetes de evaluación claros y detallados? En el vídeo siguiente vemos unas cuantas actuaciones cuyo grado de sobreactuación no deja lugar a dudas. ¿No sería interesante disponer de unos marbetes claros que lo evaluaran, y no tan solo nuestra apreciación personal?






Aunque los procesos de evaluación que realizamos superan el marco de la evaluación final sumativa, siento la necesidad de que se concreten estrategias específicas que desplacen del docente al alumno esos procesos. 

Busco en este curso aprender a desarrollar algunas técnicas que puedan dar una concreción en el trabajo diario a la evaluación como un proceso durante todo el periodo de una asignatura y no solo al final. Y busco también aprender a concretar mi desempeño en rúbricas y marcas concretas de evaluación.


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